miércoles, 2 de mayo de 2012

Juan José Pérez-Soba, catedrático de Moral Fundamental de San Dámaso, ofrece una entrevista en DIARIO DE AVISOS como cierre del XXI Congreso Internacional Diálogo Fe-Cultura

Juan José Pérez-Soba, catedrático de Moral Fundamental de San Dámaso, ofrece una entrevista en DIARIO DE AVISOS como cierre del XXI Congreso Internacional Diálogo Fe-Cultura este miércoles 2 de mayo. 

En la sección habitual de los martes que publica DIARIO DE AVISOS en su contraportada "Nuestra Gente", el catedrático de San Dámaso, Juan José Pérez-Soba, quien realizó la conferencia de clausura del XXI Congreso Internacional Diálogo Fe-Cultura el pasado viernes 27, responde a una entrevista que le hace este medio y en la que presenta algunas conclusiones de su ponencia "La renovación moral de la vida económica".

Les ofrecemos a continuación dicha entrevista:



“La sociedad está éticamente enferma”

Juan José Pérez-Soba, catedrático de Moral Fundamental y Vida Cristiana, Universidad de San Dámaso


El XXI Congreso Internacional Diálogo Fe-Cultura sobre la crisis concluyó el pasado viernes 27 con la intervención de Juan José Pérez-Soba, catedrático de Moral Fundamental y Vida Cristiana en la Universidad de San Dámaso de Madrid, dependiente de la Universidad Lateranense de Roma. Como reflejó en su intervención de ese día, “La renovación moral de la vida económica”, son muchas las crisis que conmueven hoy al mundo, pero hay una sola crisis fundamental: “crisis de valores”.

El profesor Pérez-Soba insistió durante su intervención en que la crisis económica no se puede entender sin una crisis social y moral que están detrás y que en un mundo globalizado han dado lugar a nuevos problemas. “Este hecho que aparece en la política con el 11-S, ahora se evidencia en el ámbito económico. Por eso, no se trata de simples retoques técnicos de un mercado que ha mostrado algunos fallos, sino de que se han mostrado carencias importantes ante los nuevos desafíos que ha aportado la globalización”, apunta. “Es cierto que en su inicio están acciones claramente inmorales por parte de elementos económicos clave, pero sobre todo muestra la incapacidad del mercado para su autorregulación. Que el ideal de una economía meramente técnica que simplemente pide de la ética solo una serie de límites exteriores es falsa. Hay que reconocer que tanto el mundo político como el económico están dominados en la actualidad por una teoría ética determinada: el teleologismo, que es una derivación del utilitarismo clásico y que, en cambio, ya no tiene vigencia en el mundo del pensamiento, porque se ha visto su falta de fundamento”.
Para Pérez-Soba, “el diagnóstico es claro: vivimos en una sociedad éticamente enferma hasta el punto que no sabe distinguir bien entre el precio de las cosas y el valor moral de las mismas”, comenta. “Mientras el precio es una realidad radicalmente relativa, existen valores absolutos que permiten dar sentido a la vida. Esto es lo que nos oculta a modo de una niebla un mundo centrado en el consumo”.

En este sentido, “la Iglesia tiene una misión que cumplir. Conoce el corazón del hombre, tiene la verdad de que la unión de los hombres no nace de un acuerdo sino de un primer amor recibido que permite una jerarquía de valores y una experiencia de don y gratuidad absolutamente necesarias para la construcción de una nueva sociedad y llenar la vida de las personas de esperanza”. El Papa Benedicto XVI viene insistiendo en el daño que el relativismo moral causa sobre todo a la persona. Pérez-Soba insiste en ello y así invita a aprender a dar valor sólo a la vida, no a las cosas.

Información realizada por Domingo J. Jorge, responsable de Comunicación del ISTIC