miércoles, 27 de marzo de 2013

Karl Giberson: "Debería existir un equilibrio para que ciencia y religión puedan dialogar en lugar de debatir"

El ISTIC arrancará el 22 de abril su XXII Congreso Internacional Diálogo Fe-Cultura. Lo hará en el Paraninfo de la ULL con la conferencia "Dios y los oráculos de la ciencia", ofrecida por el doctor Karl Willard Giberson. Sobre este físico y teólogo ofrecemos una entrevista que le realizó la revista "Nuestro Tiempo" de la Universidad de Narrarra para su número de diciembre de 2012. Igualmente, aportamos el vídeo de una conferencia ofrecida por este científico en la misma institución universitaria en 2010.
Giberson abrirá 
"Fe-Cultura" 
en el Paraninfo 
el 22 de abril

Su doble faceta de físico y teólogo constituye el ejemplo vivo de que la amistad entre fe y ciencia resulta posible. No en vano, Karl Giberson ha dedicado a este campo más de veinte años de investigación en el Eastern Nazarene College (Estados Unidos). Entre sus publicaciones se encuentran algunos libros considerados de referencia, como The Oracles of the Science, que escribió junto con el fallecido profesor de la Facultad Eclesiástica de Filosofía Mariano Artigas. Es además director del Foro sobre Fe y Ciencia del Gordon College, vicepresidente de la Fundación BioLogos –creada junto con Francis Collins, responsable del Proyecto Genoma Humano–, y editor jefe de la revista Science&Religion Today.


-A medida que la ciencia progresa, ¿se complica la relación con la fe o, por el contrario, se refuerza?

-"La respuesta es sí y no a la vez. Una gran parte de los cristianos de Estados Unidos no se siente cómoda con la ciencia e, incluso, se muestra hostil hacia ella. Por ejemplo, son muy combativos con la Teoría de la Evolución. Ese grupo cada vez encontrará más alienantes los progresos científicos. Pero para la mayoría de los cristianos los descubrimientos resultan excitantes. Consideran que la ciencia proporciona una rica imagen del cosmos y de la forma tan increíble en la que parece haber sido diseñado. Para ellos, el trabajo conjunto de las leyes de la Física con la Teoría del Big Bang para explicar la evolución del universo respalda desde un punto de vista religioso que el cosmos no es un gran accidente cósmico".

-Entonces, ¿se tiende hacia la reconciliación o se abre cada vez más la brecha entre ambas?

-"Nos encontramos ante un nuevo fenómeno. En los últimos años, la voz atea cada vez grita más fuerte y gana espacio público en Estados Unidos. Hasta ahora, no había conformado un grupo homogéneo alrededor de un mismo mensaje. Personajes como Daniel Dennet, Richard Dawkins, Jerry Coyne, P.Z. Myers, Sam Harris o Christopher Hitchens se proclaman los “nuevos ateos” y están unidos en torno a la idea de que la ciencia ha sustituido a la religión y que esta es negativa, ha quedado obsoleta y debe morir. Para ellos, no sólo no merece la pena hacer las paces con ella sino que hay que ridiculizarla y abolirla para mejorar la sociedad. Son muy enérgicos, y creen a pies juntillas estas afirmaciones".

-¿Y a usted eso le inquieta?

-"Si este grupo aumenta de forma significativa, resultará preocupante. Sin embargo, la mayoría de los científicos no se encuentra en ese terreno ni comparte esas posturas. Hay investigadores de primera línea como Francis Collins –quien dirigió el proyecto genoma humano entre 1999 y 2008– y Ken Miller, biólogo de la Universidad de Brown, que se declaran públicamente cristianos y son líderes en su campo". 

-De acuerdo con este panorama, ¿cómo valora la situación actual del debate en los Estados Unidos, país que lidera el progreso científico?

-"Por un lado, no hay signos de que la oposición a las posturas evolucionistas esté disminuyendo. Por otro, la comunidad científica ha reunido un conjunto de voces poderosas entre las que se encuentran las figuras que he mencionado antes. De forma agresiva, transmiten a los ciudadanos la sensación de que no hay un término medio entre quienes temen a la ciencia porque amenaza su religión y aquellos que se muestran entusiastas con ella porque apoya su ateísmo. Debería existir un equilibrio para que ciencia y religión puedan dialogar en lugar de debatir".

-¿Ocurre lo mismo en Europa?

-"Aunque hay pruebas de que partes de la conversación americana se están exportando a otros lugares, la situación del Viejo Continente es muy distinta. La Iglesia católica ha hecho un gran trabajo al abordar esto; siempre ha tenido un gran respeto por la educación y ha intentado que sus líderes se informen continuamente sobre los mejores y los últimos descubrimientos científicos. Eso no ocurre en los sectores protestantes más conservadores. Otra peculiaridad de Estados Unidos es que las ideas extrañas y sin base científica de muchos personajes que han conseguido audiencia –porque son buenos oradores, tienen un programa de televisión o venden libros– se han hecho muy populares entre los ciudadanos".

-¿El debate ciencia-religión tiene suficiente presencia en la esfera pública?

-"Sólo de un modo poco saludable. En Estados Unidos la cuestión gira en torno a la controversia creación-evolución o si la homosexualidad tiene una base genética, por ejemplo. La población toma consciencia del debate a través de los temas candentes que aparecen en las noticias, pero no existe una discusión más amplia sobre por qué un marco teísta para comprender el mundo es una buena base para entender la ciencia. Sería muy beneficioso para toda la sociedad si se pudiese discutir más sobre cómo el progreso científico se construye sobre la asunción de que el mundo está creado de forma racional e inteligible. La ciencia en sí misma no explica por qué, así que simplemente puedes alegrarte de que las cosas sean como son o puedes introducir un marco religioso y afirmar que constituye una de las razones por las que pensamos que Dios es el creador. Estas cuestiones parecen muy atractivas para los creyentes, pero no suscitan demasiada atención".

-¿Por qué algunos sectores confían tanto en la ciencia para resolver los problemas del ser humano?

-"El gran éxito de la ciencia se encuentra muy presente en nuestras vidas. Constantemente se nos recuerda su “poder”: con regularidad surgen nuevos aparatos electrónicos como el Iphone, por ejemplo, que permite que todo el mundo lleve internet en el bolsillo. Que vayan inventándose estas cosas increíbles, que percibimos como frutos de la ciencia, crea la intuición de que es en sí una especie de magia. Por eso recurrimos a esta fuente para resolver problemas y responder preguntas".

-Sin embargo, usted ha apuntado en más de una ocasión que la ciencia no puede contestar a todos los interrogantes fundamentales del hombre… 

-"Asumir que la ciencia tiene respuestas para todo implica reducir las cosas para darles una apariencia más sencilla. Es útil a la hora de solucionar algunos problemas sencillos, aunque también ha resuelto otros bastante complicados: de algún modo se necesita toda la Física del siglo xx para construir un Ipod. Si alguien hubiera dicho hace cientos de años que habría una red de satélites en el cielo que nos transmitiría información, de modo que pudiéramos averiguar la temperatura de una ciudad en el otro lado del mundo, hubiera sonado a ciencia ficción. Pero hoy sucede. Eso lleva a la ciencia a creer que es poderosa y que puede solucionarlo todo". 

-¿Por qué no es buena esa “simplificación excesiva”?

-"Porque trivializa los fenómenos que intentamos explicar. La ciencia tiende a enfrentarse a los problemas más interesantes y retadores y los vuelve demasiado simples, con el resultado de que consigue falsas soluciones. Se ve claramente en cuestiones como la relación entre mente y cerebro, por ejemplo. De alguna forma, entendemos que la conciencia y la experiencia humana se localizan físicamente en este órgano, pero no sabemos cómo enfocarlo. No comprendemos qué significa que un cerebro pueda “mirar” a una hija y sentir un gran afecto. Como no alcanzamos a explicarlo, decimos que las neuronas han establecido unas determinadas conexiones y por eso surgen esos sentimientos. Ciertamente, el amor que expresamos a nuestros hijos va más allá de las sinapsis neuronales". 

-¿La ciencia pone en riesgo la dignidad humana?

-"El peligro de la ciencia es su visión mecánica del mundo. Hace un gran trabajo a la hora de describir lo que ocurre, pero aquellos aspectos de nuestra experiencia que no se pueden reducir a una explicación exclusivamente mecánica –la dignidad humana es un buen ejemplo– quedan fuera. Resulta difícil pensar cómo un óvulo fertilizado que se conserva en un congelador puede tener derechos humanos. Si lo asumimos así, no nos preocupará si alguien quiere utilizarlo para algún fin. Por otro lado, nueve meses más tarde, ese mismo óvulo fertilizado puede convertirse en un bebé, y entonces sí nos parecería un crimen de proporciones inimaginables que alguien quisiera disponer de él". 

-¿Implica esto que la ciencia debe reconocer sus limitaciones?

-"En el proceso entre el óvulo fecundado y el bebé nacido, las cosas cambian dramáticamente. La ciencia puede determinar que, cuando el embrión se está desarrollando en el útero, hay un punto en el que se determina el sexo, las extremidades se definen y comienzan a moverse, y se pueden distinguir los ojos y los dedos. Puede describir eso rigurosamente, pero no puede asegurar en qué momento aparece el valor del ser humano o la dignidad. Resulta peligroso suponer que podemos encarar este debate sin alguien que nos recuerde continuamente que el óvulo fertilizado es un ser con dignidad y alma, creado a imagen de Dios. La visión contraria implica caer en una perspectiva puramente pragmática y materialista de las personas, en lugar de tratarlas con el respeto y amor que merecen".

-¿Es el mismo caso que la eutanasia?

-"Los médicos recurren en vano a la ciencia para encontrar alguna indicación sobre este tema. Algunas terapias, como los marcapasos o los fármacos, permiten sobrevivir a una enfermedad: muchos pacientes prolongan su existencia veinte, treinta o cuarenta años gracias a esos medios “artificiales”. Más adelante, puede que el enfermo necesite que le pongan una mascarilla de oxígeno, que es un poco más invasiva, pero todavía puede vivir de esa forma. Del mismo modo, puede que requiera en algún momento un pulmón artificial o una máquina que le permita respirar. Hay quienes dirían que la humanidad de esta persona ha desaparecido en ese punto: no está muerta, en un sentido ambiguo, pero ha perdido su capacidad de amar, de responder, de pensar, de hacer todo aquello que parece genuinamente humano. Como la ciencia no aclara nada de esto, los investigadores necesitarían añadir a la conversación otro tipo de información útil y relevante, que provenga tanto de interlocutores del ámbito de la ciencia como de fuera de ella".

-¿Apuesta así por afrontar estas cuestiones desde un punto de vista interdisciplinar?

-"En el mundo actual, el conocimiento se ha dividido en compartimentos. Esto se evidencia en las universidades, donde la Física ocupa una planta del edificio, la Química otro, la Biología otro, la Literatura y Humanidades, otro inmueble, y la religión y la Teología, si existen en algún lugar del campus, están en algún sótano. Hemos separado el mundo como si se organizase de ese modo. Pero la realidad no es así: las divisiones que hacemos para organizar la búsqueda del conocimiento constituyen un artefacto histórico muy artificial. A menos que estemos completamente seguros de que una pregunta encaja justo en el medio de uno de esos compartimentos, necesitamos aproximarnos a él desde la interdisciplinariedad". 

-¿La pregunta de qué significa ser humano es un ejemplo?

-"Los genetistas pueden decir que un determinado genoma es humano para oponerlo al de un chimpancé o al de una brizna de hierba, pero no es lo mismo que decir que una criatura adulta constituida por él es completamente humana. No se puede afirmar que un genoma en particular encarna la esencia de un ser humano. Si quieres repasar lo que sabemos sobre qué significa este concepto, deberías escuchar qué dicen Jesús, Shakespeare, los grandes filósofos o Steven Spielberg en sus películas de ciencia ficción. Todas estas perspectivas proporcionan un punto de vista muy rico. Dejar que decidan los genetistas supone simplificar el problema, que no es sólo científico". 

-¿Se trata, en definitiva, de una complementariedad?

-"Es un error pretender que la fe se convierta en ciencia. Precisamente, una de las cosas que más frustra a los creyentes es intentar que su fe tenga el mismo tipo de apoyo racional que la ciencia. Los compromisos más importantes de la vida suelen requerir la superación de los datos que se poseen. Los hechos nos ponen en una dirección, pero se trata de dar un paso más. No es adoptar creencias sin motivo o completamente irracionales, pero tampoco se puede justificar todo mediante una argumentación racional. Afirmar que Dios existe, que es bueno, que se reveló en Jesús y que la Iglesia porta la verdad de esa revelación a lo largo de los siglos implica asumir unos argumentos que sobrepasan lo que se podría conseguir de forma científica. Si nos limitásemos a las conclusiones de la ciencia, nunca podríamos asegurar que nuestra esposa nos quiere o que nuestros hijos se preocupan de nosotros, pues todo lo que podríamos afirmar serían ciertos modelos empíricos de comportamiento". 

-¿Cree que algunos científicos desdeñan la fe porque la consideran mera especulación?

-"La Teología y la fe religiosa se mueven en el campo de las generalizaciones metafísicas sobre el carácter último de toda realidad; en ese sentido, hay más especulación que en la ciencia. Pero también hay una dimensión de fe en esta última; debe creer en la predecibilidad de la naturaleza, en la consistencia de las leyes y en el poder de la razón humana. Darwin mostró su perplejidad ante el hecho de que nuestra capacidad de razonar evolucionase a través de la selección natural. No podía dilucidar por qué nuestra razón debería ser fiable en ese caso. Se preguntaba por qué, si el cerebro de los humanos se desarrollaba en las tierras de África hace un millón de años para alimentarse, encontrar pareja y tener descendencia, por qué puede hacer ahora mecánica cuántica. No hay ninguna razón en absoluto, pero el hecho es que somos capaces. Contestar este tipo de cuestiones supone un asunto de fe para el poder de nuestra racionalidad humana". 





El físico Karl Giberson impartió la conferencia 'God and America's war on Darwin' en la Universidad de Navarra. La sesión fue organizada por el Grupo de Investigación "Ciencia, Razón y Fe" (CRYF). (Vídeo íntegro de la conferencia, pinchando la imagen)


viernes, 15 de marzo de 2013

“El Papa Francisco no es cercano, es cercanísimo”


Ramón Cruz, orientador colaborador en el Centro de Orientación Familiar, COF2000 


DIARIO DE AVISOS ha dedicado, este viernes 15, en sus páginas internacionales una entrevista a Ramón Cruz, orientador colaborador en el Centro de Orientación Familiar COF2000, perteneciente al Instituto de Ciencias de la Familia, institución creada por el mismo COF, el ISTIC y la Universidad de Salamanca.  Este diálogo con Ramón se hace dentro del amplio espacio ofrecido por este rotativo a los primeros días de Pontificado del Papa Francisco. Este hermano diocesano ha sido testigo directo en Buenos Aires de la humildad y cercanía a los demás, así como ese amor a la familia, que caracteriza al Papa Francisco, al que el conoció como el obispo Jorge Mario Bergoglio, como ya adelanta el DIARIO desde un avance en su primera. 
La entrada del nuevo pontífice de habla hispana, el Papa Francisco, está llena también de casualidades. Como lo es el que en Tenerife, Ramón Cruz, del Barrio de Chamberí, en Santa Cruz, emigrante a Argentina con sus padres, ahora retornado a la isla, haya participado en varias reuniones del Movimiento de Familias Cristianas, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Dulce Espera, barrio Villa Devoto, Buenos Aires. Y en esas charlas, estuviese presente como Obispo, Jorge Mario Bergoglio.

Ramón conoció al Papa Francisco, en Buenos Aires, cuando éste era obispo de la capital argentina. Actualmente, trabaja en Tenerife y es orientador colaborador del Centro de Orientación Familiar, COF2000, perteneciente al Instituto de Ciencias de la Familia, institución creada por el mismo COF, el ISTIC y la Universidad de Salamanca. Este tinerfeño-porteño estudió Orientación Familiar en la Universidad Católica de Buenos Aires y de los momentos, que el ahora sucesor de Pedro, Papa Francisco, compartió con ellos y otros matrimonios cristianos, brilla en su memoria sobre todo algo, “el que cuando estabas ante él, sentías que había un sacerdote que era sobre todo persona y hombre de Dios. No es cercano, es cercanísimo”. Ramón, desde su sencillez, como la que caracteriza al propio Papa, recuerda aquellos momentos con su Santidad.

-¿Cómo fue ese encuentro con el Papa Francisco?
-“Fueron varios encuentros. Él acudía a las reuniones que teníamos en el Movimiento de Familias Cristianas, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Dulce Espera, en el que era nuestro barrio, Villa Devoto, en Buenos Aires. La Iglesia está cerca del Seminario, en el que estudió Monseñor Jorge Mario Bergolio. Acudía a darnos charlas en aquellas reuniones. Todos éramos cercanos a él, pero él no es cercano, sino cercanísimo a todos los demás”.

-¿Vivencias que brotan ahora, muchas, imaginamos?
-“Sí, pero sobre todo recordamos la gran verdad que nos decía siempre. Nos animaba a que los laicos, los cristianos de a pie, trabajásemos, que fuésemos activos, que trabajásemos con la gente. Que ser estático no lleva a nada. No depender sólo de lo que el otro haga. Ayudar, pero hacer que todos trabajemos”. 
-¿Entonces, es cierto que es una persona próxima a las personas y hombre de Dios?
-“No sólo es cierto, sino que él lo ha demostrado siempre. Es humilde, ilumina con su trabajo y presencia, cuenta con una inteligencia privilegiada, y capaz de manejar las cosas, los problemas, poniéndose a la altura de la gente, de todos los demás. Es un cristiano de verdad, un hombre que le gusta ser el último de todos, pero ayudar desde el primero al último. Es un hombre de Dios”.
-¿Qué le pasó por la cabeza ayer cuando conoció su nombramiento?
-“Mi mujer Mónica, argentina, que también participaba en aquellas reuniones en las que Monseñor Jorge, estaba con nosotros, presidiendo, pero como uno más, cuando oyó anunciar al nuevo Papa con el nombre de Jorge, no se pudo contener y dijo Bergoglio. Sí, era él, ahora es nuestro Papa. Las lágrimas nos caían. Lo conocimos obispo y ahora es Papa. Un gran Papa”. 
-¿Cuáles eran las preocupaciones en aquel entonces del Papa Francisco?
-“Entre todos los problemas que acosan al hombre, todos le preocupaban y sobre todos ellos nos hacía reflexionar. Quizás los más candentes eran los jóvenes y la familia. El Papa Francisco siempre ha estado preocupado por la familia, por la desfragmentación existente, y nos anotaba la necesidad de dar cabida en la Iglesia a los jóvenes y trabajar con ellos”.  

INFORMACIÓN: Domingo J. Jorge, responsable de Comunicación del ISTIC
FOTOS: Esteban González.

jueves, 14 de marzo de 2013

El Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias "Virgen de Candelaria" ofrece, a través de este medio, su sincera adhesión al nuevo Papa Francisco: "Bendito el que viene en el Nombre del Señor"


Opiniones

Impresiones sobre el Papa Francisco de don Bernardo Álvarez y don Francisco Cases

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Los obispos de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, y de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases pasaron hoy jueves 14 de marzo por los micrófonos de COPE Canarias para hablar del nuevo Papa Francisco. 



"Fumata blanca"

Juan Pedro Rivero*

Comienzo a escribir este artículo después de la segunda fumata negra y estoy -casi- seguro que comenzarás a leerlo cuando ya se haya producido la definitiva fumata blanca. Y ¿sabes lo que te digo? Que no me importa mucho el color de la fumata. Lo que sí me importa es que aquel que sea elegido asuma la misión -el ministerio- que se le encomienda con toda la radicalidad con la que está llamado a hacerlo. Con toda la firmeza que llevó a Benedicto XVI a renunciar porque ya no tenía la fuerza y el vigor para llevarla a cabo. Con todo el clarividente arrojo con la que el mundo actual necesita escuchar, de nuevo, la buena noticia de Jesús de Nazaret. Cuando estudiaba el tratado de la Iglesia en el ciclo de estudios de la licenciatura nos entreteníamos un buen rato en aquella afirmación, o nota distintiva sobre la Iglesia, que la denomina “Santa”. A la vez, y usando aquellas contundentes palabras de los primeros padres de la Iglesia que reconocían la fealdad del pecado de sus miembros, se nos decía que Semper reformanda, que la Iglesia siempre está en situación de reforma, de mejora, de cambio…

No puede ser de otra manera: permanente reforma es la gramática de la verdadera santidad de la Iglesia y, en ella, de sus miembros. No puede darse el bien sin el juicio moral y la conversión de vida en actitud permanente. Siempre podemos mejorar: cambiar lo que está mal, incorporar lo que falta y, sobre todo, arrancar de raíz lo que daña. Esa es la reforma necesaria en la Iglesia que debe ser, como su fundador, verdaderamente “santa”. La fumata blanca será verdaderamente blanca si reinicia -como en este tiempo de cuaresma venimos subrayando en todos y en todo- la ecclesia semper reformanda de una manera tan firme como gozosa. Porque, aunque crea que no lo necesita, el mundo actual merece el testimonio y vigor de los discípulos de Jesús que, sin titubeos, muestren con actitud dialogante la verdad que hace libre al género humano. No nos podemos contentar con menos que con la verdad…

*DIRECTOR DEL ISTIC
@juanpedrorivero
(Publicada hoy jueves 14, en su columna habitual "Reflexión" en DIARIO DE AVISOS)



Francisco, un gran Papa para la evangelización

*Francisco Castro

Humilde, sencillo, cercano. ¿Cómo podemos definir con pequeñas palabras lo grande? Así es el nuevo Santo Padre, el primer Francisco, el primer sudamericano y el primer jesuita. Estoy convencido de que Francisco dejará huella; puede que sea otro magno. Es, sin duda, el Papa de la oración, de la esperanza para el mundo entero, que se ofreció a todas las personas, de manera especial a “todas las personas de buena voluntad”, como así fueron sus primeras palabras.

La elección del cardenal Jorge Mario Bergoglio es una muestra de que las cosas de Dios no son previsibles, de que la Iglesia no es previsible y de que es poco útil hacer conjeturas y ofrecer nombres como posibles candidatos. Se ha demostrado que la elección de un Papa no es sólo cosa de hombres y, tal y como creemos los católicos, se necesita la fuerza del Espíritu Santo para dilucidar quién debe ser el sucesor de Pedro. Tampoco creo que sea justo decir que este fue el mejor candidato y por eso fue elegido. Simplemente, Jorge Mario Bergoglio ha sido porque tenía que ser; es el elegido en estos momentos, elegido por los hombres y por la gracia de Dios.

Sí, la Iglesia no es previsible, porque Dios tampoco lo es. ¿Acaso fue previsible la elección de Juan XXIII, la celebración del Concilio Vaticano II, o las elecciones de los Santos Padres Juan Pablo II y Benedicto XVI? Parece que no. La Iglesia es grande, única, divina, o dicho con mayor propiedad, Una, Santa, Católica y Apostólica, porque es única y verdadera, por su fundador y por la guía del Espíritu Santo, además de universal, y tiene la sucesión apostólica, que acaba de ser renovada. ¿Su misión?, extender a Cristo por todo el mundo y anunciar el Reino de Dios. 

El Papa Francisco puso a toda la plaza de San Pedro a rezar; a rezar por el mundo y por el nuevo pontificado. El Papa se arrodilló en la logia y rezó ¡Qué maravillosa catequesis nos ofreció! Realmente, va a ser un gran Papa. Una plaza de San Pedro abarrotada, con un despliegue de medios de comunicación como nunca antes se había visto. Y, también esta es la primera vez que se presenta una Iglesia con tal transparencia informativa. Las cámaras de televisión pudieron entrar hasta la Capilla Sixtina, hasta que se declaró el “extra omnes”. Pudimos incluso ver al Papa en el interior de la basílica antes de que saliera por primera vez ante los ojos del mundo. Sí, es una Iglesia grande y un Papa grande.

El Papa Francisco va a ser un gran evangelizador. De alguna manera será continuador de la labor moral de los papas anteriores, aunque con su propio carisma. Afrontará los retos de la secularización, dará un renovado impulso al ecumenismo, y dará respuestas a los problemas de la familia, del hombre y la mujer, en todos sus ámbitos. Será la esperanza para los continentes que emergen como católicos.

*Periodista


martes, 12 de marzo de 2013

Misa por el alma de Doña María Érika Morales González, hoy miércoles a las 20,00 horas

Mañana, miércoles 13, se ofrecerá en la Capilla del Seminario Diocesano, a las 20,00 horas, una misa por el alma de Doña María Érika Morales González, fallecida el martes 5, madre de la profesora de Inglés del Seminario y del ISTIC, doña Érika Trujillo. 

El Equipo Directivo y Docente del ISTIC, la Administración y Secretaría, Departamento de Comunicación, así como todo su personal, lamentan esta sentida pérdida y acompañan en la amistad y la oración a Doña Érika Trujillo, así como a toda su familia. Descanse en Paz.

AGENCIA SIC recoge los últimos cursos del Aula Teológica Virgen de los Reyes


La AGENCIA SIC recoge una extensa información sobre las últimas sesiones en el Aula Teológica Virgen de los Reyes, ofrecidas por el profesor Macario López, especialista en Mariología, del ISTIC. Este acto tuvo lugar la pasada semana en Valverde y está dentro de la programación anual de esta escuela y el ISTIC. 

lunes, 11 de marzo de 2013

Agustín Domingo Moratalla, nombrado director de la sede de la UIMP en Valencia

Madrid, 11 de marzo de 2013. El profesor de Filosofía Moral y Política de la Universidad de Valencia Agustín Domingo Moratalla ha sido nombrado director de la sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Valencia, por decisión del rector, César Nombela, oído preceptivamente el Consejo de Gobierno. Moratalla, director de la Sección Departamental de Filosofía del Derecho, Moral y Política de la UV, ha sido catedrático de bachillerato en Ávila y Salamanca y profesor encargado de Cátedra en la Universidad Pontificia de Salamanca, donde puso en marcha la Facultad de Comunicación. Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, amplió estudios en la Universidad Católica de Lovaina, siendo fellowship en la Cátedra Hoover y en el Centro para el Estudio de la Cultura y los Valores de la Universidad Católica de América (Washington). Creó también la titulación de Ciencias Políticas y de la Administración en la Universidad Cardenal Herrera y entre 2001 y 2003 fue director general de la Familia, Menor y Adopciones de la Generalidad Valenciana.

Asimismo, el profesor Moratalla ha dirigido investigaciones sobre la aplicación de la ética al ámbito de la educación, las organizaciones y la gestión pública. Colaborador habitual en los medios de comunicación, ha recibido varios premios nacionales de prensa. Entre sus últimos trabajos destacan “Calidad Educativa y Justicia Social” (2004). “Ética de la vida familiar” (2006), “Hábitos de ciudadanía activa” (2007), “Ética para educadores” (2009), “Ciudadanía activa y religión” (2011)” y “Educación y redes sociales” (2013).

Moratalla sustituye a la catedrática de Economía Financiera y Contabilidad María Antonia García-Benau al frente de la sede valenciana de la UIMP