jueves, 15 de marzo de 2012

La tercera sesión de las jornadas sobre "La labor social": "La desamortización eclesiástica en Canarias y la Congregaciones Religiosas"


Un momento de las jornadas. FOTO: Esteban González.
La tercera sesión de las jornadas sobre "La labor social de la Iglesia en Canarias", organizadas por el ISTIC y la UIMP, tuvieron lugar este miércoles en el edificio del Seminario Diocesano, sito en La Laguna. Durante la tarde tuvieron lugar la ponencia ofrecida por María del Carmen Sevilla, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Laguna, quien presentó “La desamortización eclesiástica en las Islas Canarias”, así como la intervención dedicada a las "Congregaciones Religiosas y la labor social", que desarrolló Ruymán Hernández, del Departamento de Historia de la Iglesia del ISTIC, sede de Gran Canaria.

María del Carmen Sevilla comenzó su intervención refiriéndose a los finales del siglo XVIII, donde se produce la ruptura de una simbiosis entre el poder eclesiástico y el civil. En este contexto de ruptura, de hostilidades entre el Estado y la Iglesia, aparecen dos reproches a la Iglesia: el hecho que los eclesiásticos no pagaran impuestos y que no había derecho a que la Iglesia tuviera tantas propiedades. La meta del proceso es el siglo XX, promulgación de la constitución de la segunda república, donde se dice que España no tiene religión.

La palabra desamortización es una expresión que para unos indica, una manifestación de la política liberal para romper con los tabús del siglo XX y para otros, mecanismo del que se valió el Estado para acabar con lo que no le interesaba.

Se trata de un conjunto de más de 300 disposiciones jurídicas que el poder jurídico promulga. Es además, un mecanismo diacrónico porque empieza en 1798 y no termina realmente. Es también un proceso discontinuo porque la política del siglo XIX fue muy convulsa. Características son su heterogeneidad, pues en cada territorio tiene su propia fisonomía. También produce cambios en la titularidad de las propiedades, el Estado ordena que las propiedades pasen de una persona a otra y ese cambio era involuntario.

En las islas, para algunos la desamortización responde a una venganza de los liberales del siglo XIX, envidiosos del poder que habían acumulado algunos sectores de la Iglesia, explicación que no convence a la ponente puesto que no aclara el por qué siglos antes ya hubo normas desamortizadoras. La monarquía española ha sido desastrosa en su acción económica. En el siglo XVI esto también se comentaba. A partir del siglo XVI, nobles y eclesiásticos serán interés progresivo del monarca. 

Para los liberales haber impulsado la desamortización era un verdadero mérito. En la desamortización del siglo XIX se rompen las relaciones con la Santa Sede.

Cuestiones centrales: lo desamortizado es el patrimonio eclesiástico (propiedades inmuebles, muebles y rentas), todo ello formándose desde la Edad Media. Hasta el siglo XIX lo que se había hecho era amortizar porque la Iglesia no las podía vender, prohibido por las normas del derecho canónico. Se acusaba a la Iglesia no pagar impuestos. 

Detalles de cómo se plasma la desamortización en el archipiélago canario. Los políticos sabían que la situación del archipiélago canario era desastrosa. 

Etapa de 1789-1808: Importancia del diezmo, representaba el 10% de las cosechas distribuido entre la monarquía, situaciones comprometidas y el resto para la Iglesia. Desde aquí, en esta realidad se imponen a las islas cuatro tipos de impuestos: herencias, depósitos judiciales, venta en subastas de propiedades institucionales piadosas y la venta de bienes de los jesuitas. 

Etapa de 1820-1823: concentración de propiedades desamortizadas en pocos compradores; pertenecientes al clero; primera reflexión sobre el diezmo y de la necesidad de eliminarlo, idea disparatada, pues con el diezmo el clero rural podía sobrevivir. En las Cortes de 1820, donde se plantea la eliminación del diezmo, estaba el gomero Ruiz de Padrón,de ideas liberales y muy cristiano, propone el mantenimiento del diezmo, como sostenimiento de la labor pastoral en el ámbito rural. 

Consecuencias de la eliminación del diezmo en 1830: debido a la desamortización desaparecieron objetos de mucho valor.

Realmente ¿sirvió la desamortización para algo? Los bienes salen a subasta con un valor muy inferior al que tenía porque no había dinero, así que no sirvió de nada. Cuestiones por saber: los diputados desde el año 1934 hasta finales del siglo XIX, están mudos, no han levantado nunca la voz para hablar y plantear los temas que preocupaban al archipiélago; la segunda cuestión es que no se sabe cómo funcionó la desamortización en los territorios periféricos. Una conclusión importante: el patrimonio eclesiástico desapareció.

Igualmente, se hace referencia a la comunicación ”Congregaciones religiosas y labor social”, a cargo de Ruyman Hernández Santana, del Departamento de Historia de la Iglesia del ISTIC, sede Gran Canaria.

Del siglo XIX al XX se dan congregaciones religiosas con gran labor social. Esta llegada masiva se debe a la llegada del obispo Cueto, a las circunstancias sociales y expansión económica. Cueto es consciente de las carencias de la comunidad isleña y pone todos los medios a su alcance para aliviarla. Se pone manos en la obra con las obras sociales. 

Las Hijas de Cristo Rey aparecen por el Padre Cueto y estas se afincan en Madrid. Vienen a Canarias junto con Cueto, cinco religiosas. En el momento de su llegada solo hay una comunidad de las Hijas de la Caridad, que no dan abasto. Las Hermanitas de los ancianos desamparados son la segunda congregación creada aquí en Canarias. Se instala primero en la Calle de los Reyes. Su carisma es el cuidado de los ancianos y pobres. Luego aparecen las Dominicas, creadas por el Padre Cueto, dedicadas a la enseñanza y a la mujer. Surgen también las Siervas de María que asisten a los pobres en sus casas y se llegan a encargar del asilo del Puerto de la Luz.

En la referencia a la presencia masculina, destacan los Misioneros claretianos, llegados en 1881.El obispo Pozuelo presenta un testimonio muy interesante sobre la presencia de los claretianos en Canarias. Otras congregaciones masculinas serán los misioneros de San Vicente Paúl, Hermanos de la Salle… 

Concretando, la Iglesia ha ido construyendo una idea de protección social a la par que llevando a cabo obras sociales.

Por Julio Roldán en http://www.diocesisdecanarias.org/ 

El martes en "La labor social": Fidel González y Juan Pedro Rivero, entre la Historia Contemporánea de la Iglesia en España y el Seminario Diocesano


Fidel González. FOTO: Esteban González. 
La UIMP y el ISTIC celebraron el pasado martes su segunda sesión de ponencia dentro de las jornadas sobre "La labor social de la Iglesia en Canarias". La primera ponencia se realizó a través de vídeo conferencia. El ponente, Fidel González Hernández, interviene desde Roma, donde es catedrático de Historia de la Iglesia Contemporánea en la Universidad gregoriana. Su tema: “Movimientos eclesiales en los años tormentosos del largo siglo liberal español”. Inicia con la contextualización de esta época como el proceso de descristianización de la persona y la sociedad, supresión de la vida religiosa y los signos de cansancio en la misma. Desde ahí, analiza la vida de la Iglesia en el Estado liberal. Se apunta a una nueva vitalidad, a la vez que se da la decadencia de muchas instituciones eclesiales.

El ponente se pregunta acerca de lo que sucede en la Iglesia en este tiempo de contradicción, constata los movimientos eclesiales de renovación. Se inicia el nuevo movimiento misionero. Hay respuestas concretas de cristianos a la cuestión social: caridad y compromiso social. También destaca el papel de las mujeres fundadoras, pero sobre todo el “movimiento ecuménico”. Aparecen nuevas fundaciones de vida consagrada. En definitiva, a pesar de una situación penosa en la que vive la Iglesia, se vive un momento de expansión y reformas, destacando las nuevas comunidades y movimientos eclesiales. Estas obras de la Iglesia nacen “por caridad y por justicia”.

La segunda y última ponencia de este segundo día corre a cargo de Juan Pedro Rivero González, profesor de Historia de la Teología en el ISTIC, sede Tenerife. Lo centra en “El Seminario Diocesano y la formación universitaria en Canarias”.

Juan Pedro Rivero.
Se pudieran abordar por separado la historia de los estudios universitarios en Canarias y la historia de la formación sacerdotal en Canarias. Pero de esa manera se perdería su contexto propio. Por ello, tiene un lugar especial en la presente edición de estas Jornadas, la aportación de la Iglesia a la labor social en Canarias durante los tres últimos siglos, una visión vinculada entre la labor educativa específicamente sacerdotal y la aportación de ésta, a la tarea educativa superior en Canarias. El ponente realiza una exposición muy detallada sobre la formación universitaria y la específica del Seminario, basada en distinto documentos eclesiales y civiles. 

Tendrá que llegar el siglo XX para contar con esta realidad dual que denominan Campus de excelencia de Canarias que aúna las universidades de La Laguna y de Las Palmas de Gran Canaria. Con el siglo XXI, la formación teológica en Canarias cuenta con un Centro Agregado a la Facultad de Teología de Burgos, con dos sedes y unos niveles de comunión extraordinarios.

Por Julio Roldán en http://www.diocesisdecanarias.org/

EL DÍA dedica la frase del día, en su contraportada, a las jornadas sobre "La labor social" organizadas por la UIMP y el ISTIC

El periódico EL DÍA ha dedicado este jueves un información en las páginas de sociedad y la frase del día de su contraportada a las jornadas "La labor social de la Iglesia en Canarias", organizadas por la UIMP y el ISTIC. 

Este rotativo tinerfeño ha abierto su página número 23 de sociedad con una entrevista a Juan María Laboa, Catedrático Emérito de Historia por la Universidad Pontificia de Comillas, ponente inaugural en las jornadas sobre la "Labor social de la Iglesia en Canarias". Como recoge la propia entrevista realizada a Laboa: "mucha gente vive gracias a la Iglesia y sus instituciones".

martes, 13 de marzo de 2012

Un primer día de la "labor social de la Iglesia en Canarias": Juan María Laboa y "El signo de los tiempos"

Juan María Laboa. Fotos del reportaje: Esteban González.
La UIMP y el ISTIC han preparado para esta semana varios momentos de aprendizaje y reflexión sobre "La labor social de la Iglesia en Canarias". Abrió esta cita en el edificio del Seminario Diocesano, sito en La Laguna, el Catedrático Emérito de Historia por la Universidad Pontificia de Comillas, Juan María Laboa. Ciertamente, como se comentaba en los pasillos tras su exposición de unos 50 minutos, "ha sido una gran clase magistral que nos ha transportado hacia la verdadera realidad de la Iglesia y la persona, la necesidad de caridad".





Casi en los preludios de su intervención el profesor Laboa nos ofrecía el núcleo real de su ponencia "El signo de los tiempos". Una expresión cuya aparición la encontramos en la realidad vital del propio Cristo, pero que se hizo patente en una Homilía de Juan XXIII, como así anotó el propio Laboa, y en el propio Vaticano II y la "Gaudium et Spes". Se trata de una forma general de perseguir la presencia de Dios entre los hombres, en su acciones. Pero notoria fue la expresión del profesor quien invita a "dejar la rutina y ser novedosos como Cristo".

Un momento de la presentación del acto por la UIMP y el ISTIC.
Muchos fueron los momentos en los que el ponente, Juan María Laboa, se refirió a eso, al cambio, a no dejarse arrastrar por la cotidianidad. Dentro de este marco de la historia en el que en todo momento quiso moverse, como llevaba a ello el título de su ponencia "La labor social de la Iglesia en la Historia Moderna y Contemporánea", se acercó a un momento histórico universal como lo fue la propia Revolución Francesa. En este estadillo histórico, Laboa propone el analizar el cambio radical que sucedió a la Iglesia gala con la llegada del período revolucionario. "Fue la ruptura de una forma de estar en la Iglesia y otra manera de acoger la realidad de Cristo. Con la Revolución parecía que el catolicismo desaparecería de Francia. Sin embargo lo que supuso fue un cambio de mentalidad de actuación. Conllevó a otro tipo de Iglesia. La anterior era una Iglesia acostumbrada a la obediencia... Se comenzaron a construir parroquias en las zonas obreras a preocuparse por los nuevos pobres. No faltó la ayuda, pero lo que si no existió fue la oposición a la intolerancia del recién nacido nuevo poder: no hubo oposición a las malas condiciones de trabajo, a la prostitución, al utilizar a los niños como mano de obra...".

Ante lo anterior Laboa lanza al aforo presente en el Salón del ISTIC: ¿Era función de la Iglesia ocuparse de eso? Su respuesta fue contundente: "Era una obligación clara y manifiesta". A lo que se añadió que "no sólo era un problema de obra de caridad, sino que de lo que se trataba era de rebelarse y de decir que si no se seguía a Cristo había que reaccionar". Ante ello, recordó que no faltaron voces como la del Cardenal Newman. "Todos ellos tuvieron muy claro que si no se resolvía la problemática de la injusticia de las leyes contra lo más débiles. Se dejaba a Cristo en un muy mal lugar".

La multiplicación de las Órdenes a partir de los ss. XVIII y XIX


Juan María Laboa abordó, como había prometido al inicio de su intervención, la figura, la gran figura y no menor papel, que han jugado las órdenes religiosas en la respuesta a la miseria humana de aquellos primeros siglos de la historia contemporánea. "Ha significado la multiplicación de las órdenes. En aquellos tiempos, en todos los ámbitos había carencias estrepitosas. Jaime Balmes a los inicios de la industrialización afirmó que con el nacimiento del proletariado, éste venía a sustituir a los antiguos esclavos".

Estas órdenes religiosas ofrecieron y ofrece, a veces jugándose su propia vida, una inigualable ayuda en todo el entorno social, pero Laboa destaca sobre todo su papel en el mundo de los jóvenes en la orbe europea. "Los jóvenes, sobre todo de edades tempranas, se veían abocados al desastre en sus vidas, especialmente las jovencitas, que muchas de ellas tenían como única salida la prostitución. Contrariamente a lo que han mal leído muchos movimientos feministas, no se trataba de abocar a estas jóvenes al yugo de la Iglesia. Todo lo contrario lo que se intentó es darles criterios y capacidades para librarse de ese yugo que era la prostitución".

Finalmente, recordó que el objetivo de Jesús en la historia ha sido el ser humano en su totalidad. Y anotó una anécdota: "los obreros en el período de la Revolución Industrial enviaban a sus hijos a colegios religiosos. Sin embargo, ellos no iban a misa. No pisaban la Iglesia para nada. La razón era que confiaban en que sus hijos iban a ser bien atendidos por estas órdenes religiosas, pero no acudían a las celebraciones en las parroquias porque se consideraban excluidos de ese ambiente, por entender que ellos no tenían un lugar dentro de la Iglesia. Eran pobres y distintos". Esta oposición la dejó Laboa como reflexión. Y no se podía marchar, sin dejarnos aún más envueltos en meditar: "No podemos limitar nuestro trabajo por los más desamparados a una Delegación de Pastoral Social. Jesús no era un Delegado de Pastoral Social, sino que consideró que lo social era el centro de su vida".


Información elaborada por Domingo J. Jorge 
Responsable de Comunicación del ISTIC

DESDE LA PALABRA: Los jóvenes, razón de vida y esperanza


*Francisco Castro

El papa Juan Pablo II, en su primer discurso en la plaza de San Pedro, con una voz profunda, contundente y resonante, dijo: “Los jóvenes sois mi esperanza, sois la esperanza de la Iglesia”.

Si los jóvenes son la esperanza de la Iglesia, lo son también de la sociedad. Los jóvenes viven hoy en una sociedad muy compleja, una sociedad que presenta un futuro muy incierto para todos. Como los demás, los jóvenes reciben información cada día, y además información contradictoria, con lo que no saben a qué atenerse.

El Magisterio de la Iglesia siempre se ha ocupado de los jóvenes. De hecho, según las biografías, Juan XXIII se sensibilizó con los jóvenes, que fueron uno de los motivos que le llevó a la convocatoria del Concilio Vaticano II. ¿Qué respuestas puede dar la Iglesia a los jóvenes?

El decreto conciliar “Apostolicam actuositatem” (AA) señala en su nº 12 que “los jóvenes tienen en la sociedad actual un papel de extraordinaria importancia. Sus condiciones de vida, su modo de pensar y sus relaciones con la propia familia han cambiado notablemente”. Y agrega que “impulsados por el ardor de su vida y por su energía desbordante asumen su propia responsabilidad y desean participar en la vida social y cultural”.

El decreto AA se expresa así de forma tajante: “Procuren los adultos entablar con los jóvenes un diálogo amigable que permita a ambas partes, superada la diferencia de edad, conocerse mutuamente y compartir las riquezas propias de cada uno. Los adultos deben impulsar a la juventud hacia el apostolado, en primer lugar con el ejemplo y, llegada la ocasión, con consejos prudentes y ayudas eficaces”.

Aquí hay un dato importante, la diferencia de edad y la comprensión mutua. Porque, la ruptura de esta sociedad ha incidido en diferenciar aún más las etapas evolutivas de las sucesivas generaciones, en primer lugar con la ruptura en el ámbito familiar.

Recuerdo una situación real, que es similar a otras muchas, en la que un padre se aquejaba de no entenderse con su hijo adolescente. Después de visitar a un psicólogo y comprender que el padre se pasaba el día inmerso en su trabajo y sus ocupaciones, el padre le dijo a su hijo: “Ya verás lo buenos amigos que vamos a ser a partir de ahora”. El hijo le contestó: “Papa, yo amigos tengo muchos, lo que yo quiero es tener un padre”.
Esta situación podríamos enlazarla con un tema de actualidad, por ley natural, los hijos evolucionan de forma natural es una familia estable compuesta por mujer y marido. Los niños, pues, necesitan un padre y una madre. Pero éste no es motivo del presente artículo.

La pregunta que se hacen todos los agentes de pastoral es cómo acercarse a los jóvenes, por lo que vamos a dar unos consejos breves y sencillos:
-A los jóvenes hay que atenderlos tanto como grupos y como sujetos individuales.
-Hay que considerarlos en su situación particular. Cada joven es una persona, singular e irrepetible.
-Hay que conocer cómo son y cómo piensan.
-Son una realidad, permítanme la expresión, “desafiante” para la Nueva Evangelización.

¿Qué retos puede tener la Iglesia?
-Primero, acercamiento a la realidad eclesial, de forma adecuada y teniendo en cuenta el carácter de los jóvenes.
-La “cultura dominante” les ha planteado un desafío ante el materialismo y el pragmatismo.
-Hay que presentar a Cristo como modelo e identificación de vida.
-Impulsarles hacia la madurez como persona. Hay que conocer cómo son sus etapas evolutivas.
-Los adultos se deben adaptar a los lenguajes de hoy. Eso no quiere decir dar una patada al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Quiere decir comprender a los jóvenes.
-Ayudar a los jóvenes que quieren participar en la Iglesia.

Juan Pablo II dijo en Valencia, en uno de sus viajes a España, que “se puede ser muy de hoy y muy de Cristo”. Los jóvenes necesitan y usan modelos de conducta, por eso tienen “ídolos”, lo que no significa que sustituyan a los padres. Pero los ídolos son efímeros, mientras que el modelo de Cristo permanece para toda la vida; tiene actualidad permanente. Esto tampoco quiere decir que haya que apartar a los jóvenes de sus “ídolos”, que forman parte de su evolución natural, sino presentar a Cristo como modelo y forma de vida que es para siempre, no como los “ídolos” juveniles.

¿Con qué herramientas disponemos para comprender y ayudar a los jóvenes? Medios de comunicación, la cultura (arte, conciertos, festivales, encuentros); mundo del deporte; encuentros personales, y sobre todo la familia como núcleo principal del desarrollo de los jóvenes. Pero, en no pocos casos, primero hay que educar a los padres, para que ellos tengan las herramientas adecuadas para educar a sus hijos. Precisamente, muchos padres arrastran carencias desde su propia juventud.

Quiero recordar, por un lado, la importante tarea que está realizando nuestro obispo, Bernardo Álvarez, que ha puesto los medios necesarios para atender a los jóvenes. La Diócesis Nivariense también es pionera en esta materia. Se ha preocupado en disponer de especialistas en la materia. Por otro lado, hay que insistir en que el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (ISTIC) es centro de la vida de la Iglesia en enseñanza, formación e información, y cuenta con el COF (Centro de Orientación Familiar).

Y, como especialistas, quiero recordar al recién ordenado diácono, Alejandro Abrante, que ha llenado los corazones de muchos jóvenes. No para. Vive en cuerpo y alma preocupado por los jóvenes, y es ejemplo vital para los adultos que quieren crecer en la fe.

*Periodista.



DIARIO DE AVISOS publica hoy en su contraportada un reportaje sobre la labor social de la Iglesia

El DIARIO DE AVISOS en su contraportada publica hoy un reportaje sobre las jornadas "La labor social de la Iglesia", que se están celebrando en el ISTIC, coorganizadas por la UIMP.

Dentro de la serie habitual de los martes "Nuestra Gente", este periódico provincial dedica en su edición matutina una amplia información en la que Miguel Ángel Navarro, subdirector del ISTIC, reflexiona en torno a los temas principales que se abordarán durante estos cinco días en el Salón de Actos del ISTIC, y que son de absoluta actualidad.

lunes, 12 de marzo de 2012

Esta tarde dará comienzo la jornada "La labor social de la Iglesia en Canarias" en el ISTIC

Información publicada por CAMINEO.INFO
Esta tarde, a partir de las 18,30 horas, dará comienzo la jornada "La labor social de la Iglesia en Canarias (ss. XVIII y XX) en el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias, ISTIC. La matrícula permanecerá abierta incluso durante la sesión de mañana martes.


A las 18,30 dará el saludo institucional el director de la UIMP, Jesús Hernández, para a continuación el profesor Miguel Ángel Navarro, director de esta edición, presentar al primer ponente de este día que será Juan María Laboa, Catedrático Emérito de Historia de la Universidad Pontificia de Comillas. El tema de la intervención de Laboa será: “La labor social de la Iglesia en las Historia Moderna y Contemporánea”. La matrícula permanecerá abierta hasta el mismo lunes en www.cettenerife.org.

Este curso tiene como objetivo analizar la acción social en Canarias, a través de las instituciones de inspiración cristiana durante la época contemporánea, ofreciendo una reflexión de los diferentes niveles de colaboración tanto del ámbito regular como secular. Entre los ponentes también podemos destacar a Fidel González, Catedrático de Historia de la Iglesia Contemporánea en la Universidad Gregoriana de Roma; María del Carmen Sevilla, Departamento de Derecho Administrativo, Área de Historia del Derecho de la ULL; Fernando Carnero, Departamento de Historia e Instituciones Económicas de la ULL; Leonardo Ruiz, director de Cáritas; Francisco Fajardo, Profesor Titular de Historia Moderna de la ULL; Eduardo Domenech, Catedrático de Pediatría y Rector de la ULL; así como Francisco Cases, Obispo de la Diócesis de Canarias; entre otros.



viernes, 9 de marzo de 2012

Sergio de la Rosa entrevista a Miguel Ángel Navarro en RNE, CANARIAS MEDIODÍA: "La Iglesia ha respondido y responde a la problemática social"

Miguel Ángel Navarro. FOTO: Esteban Glez.
Este jueves el periodista Sergio de la Rosa entrevistó al subdirector del ISTIC, y director de las jornadas "La labor social en Canarias (ss. XVIII-XX)", que comenzará el próximo lunes 12 -la matrícula se mantiene abierta hasta el mismo lunes y martes-.

En CANARIAS MEDIODÍA, el magazine regional que dirige Sergio de la Rosa, Miguel Ángel Navarro adelantó parte del programa de esos cinco días de curso, organizados por la UIMP y el ISTIC, y dibujó cuál es el modelo de actuación de la Iglesia ante los problemas sociales.


NOTA: Para escuchar esta entrevista desplázate hasta el minuto 7.


jueves, 8 de marzo de 2012

Eduardo Domenech hablará sobre "La asistencia sanitaria pediátrica en Canarias" en el ISTIC

Rector y Catedrático de Pediatría, Eduardo Domenech. FOTO: E. Glez.
El próximo viernes 16 de marzo, y dentro del curso "La labor social en Canarias (ss. XVIII-XX), el Rector de la Universidad de La Laguna, y Catedrático de Pediatría, Eduardo Domenech, dedicará una ponencia a "La asistencia sanitaria pediátrica en Canarias". 

Esta ponencia, que forma parte del programa que han preparado la UIMP y el ISTIC para esta cita que comienza el lunes 12 -con la matrícula abierta hasta ese mismo lunes y martes-, aportará una importante visión sobre cuál ha sido la historia pediátrica de Canarias en los últimos décadass y la incidencia social que este campo médico tiene y ha tenido en la sociedad canaria. 

Como en muchos foros ha salido en repetidas ocasiones, a nadie se le esconde la importancia que alcanzado el fondo social de los pediatras en Canarias, quienes han antepuesto siempre el valor de la persona -del niño en el caso de su área- al mundo profesional y a cualquier ánimo de lucro. 

Eduardo Domenech traerá al ISTIC, a esta cita coorganizada con la UIMP, un momento para reflexionar sobre la importancia de seguir derrochando todas las fuerzas posibles en el campo pediátrico en Canarias.

Biografía

Eduardo Domenech es Rector es de la Universidad de La Laguna, así como Catedrático de Pediatría. Cursó sus estudios de Medicina en Valencia. Ligado a la institución canaria desde 1977, cuando ingresó en ella como profesor no numerario, ha sido Director de varios departamentos y Decano de la Facultad de Medicina. Ha ocupado diversos cargos relacionados con su especialidad, como la Presidencia de la Sociedad Española de Neonatología y la de la Sociedad Canaria de Pediatría.

DIARIO DE AVISOS recoge la clausura de las jornadas sobre "Derecho matrimonial y familia"


Las “V Jornadas de Formación sobre Matrimonio y Familia”, organizadas por el ISTIC en La Laguna, que comenzaron el pasado lunes, con la primera ponencia del abogado en Derecho de Familia, José Luis Mederos, han concluido este miércoles con una intervención dedicada al “Matrimonio civil: separación y divorcio. Problemáticas sobre el Derecho de Familia”. El ponente valoró positivamente el interés que ha suscitado esta cita en el ISTIC entre los profesionales de la abogacía.