viernes, 2 de marzo de 2012

¿No sé qué leer para ser ciudadano autónomo?

Portada del nuevo texto de Moratalla.
Domingo J. Jorge*

Sí, se lo creerán o no, pero no sé que leer para ser un ciudadano más autónomo, en el mero supuesto de que ya lo sea, autónomo digo, ciudadano sí lo soy. Y resulta que esta semana, participando como alumno, y cubriendo informativamente las XVII Jornadas de Ética y Política en nuestro Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias, ISTIC, encontré una herramienta envidiable, el nuevo texto del Filósofo y especialista en Bioética, Tomás Domingo Moratalla. Pero hay que decir toda la verdad, no pude esperar más, este viernes di una llamada a una gran amiga, Elsa, la directora de las Librerías Diocesanas, y me quedé con el azucarillo en los labios, me quedé a la espera, porque el texto de Tomás Domingo Moratalla, "Bioética y cine: de la narración a la deliberación", se había agotado. 

Claro, ahora quedaría pensar dos cosas, una de ellas, la descarto totalmente, es que Elsa no contara con un gran stock en sus tiendas de este texto, además ratifico lo contrario, puesto que sé que los ejemplares, bastantes, volaron esta semana que estamos a punto de cerrar. La otra posibilidad que me queda por pensar sí es acertada, y es que desde el lunes más de un alumno tras recoger el testigo de reflexión que nos daba Moratalla, partió el martes a la calle San Agustín, a la Diocesana, para hacerse con un ejemplar y poder seguir profundizando en esta puerta que nos ha abierto Tomás Domingo, la puerta de aprender a ser un ciudadano autónomo, y para capacitarnos para ello nos puede servir mucho el modelo que no aporta este profesor de la Complutense, el modelo de la deliberación, frente a la sola vía de la ciencia, o la sola vía del todo de la comunidad, es decir, optar por la hermenéutica.

No pierdan la esperanza quienes hayan sufrido el pequeño desencanto -pequeño para las penurias que estamos pasando, y las grandes penurias que están pasando otros-, porque ese desencanto pronto quedará salvado, según me ha dicho Elsa, siempre con su gran profesionalidad, esta mañana -la de este viernes-, dado que en breves días contaremos nuevamente con ejemplares para proseguir deslizándonos por la senda de la deliberación, senda que nos ha abierto Moratalla, al que, por lo menos yo y muchas personas y amigos de mi ámbito, hemos de agradecerle que nos haya ofrecido estos días esa posibilidad, la de ver la vida de otra manera, desde el prisma de la bioética. Una senda que mucho tiene que ver o todo con la que ya seguimos y hemos elegido, la de Jesús. Por cierto, a lo mejor convendría organizar una pequeña jornada para responsables públicos y enseñarles a ver la sociedad, desde el laboratorio del cine y la fórmula de la bioética, quizás eso les llevaría a ser más positivos ante la crisis y sobre todo algo más deliberativos, pero deliberativos de verdad.

*Responsable de Comunicación del ISTIC

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Se preocupa la Iglesia en Canarias por la sociedad?

Cartel del curso.
La pregunta que abre esta información puede resultar cacofónica y poco coherente a más de uno, pero todavía hoy muchos piensan que la Iglesia no da nada a la sociedad canarias. Quizás con la celebración del próximo curso sobre "La labor social de la Iglesia en Canarias (ss. XVIII-XX)", entre los días 12 y 16 de marzo, se vislumbren muchas de esas actuaciones que son desconocidas para muchos. De hecho los organizadores de esta iniciativa formativa han considerado como objetivo para su celebración el analizar la acción social en Canarias y hacerlo a través de las instituciones de inspiración cristiana durante la época contemporánea, ofreciendo así una reflexión de los diferentes niveles de colaboración tanto del ámbito regular como secular.

Se trata de un curso, organizado por la UIMP y el ISTIC, con un horizonte de interés amplio, que se relaciona con la historia general y de las instituciones, con la historia del derecho y de la economía, con la filosofía de la solidaridad y la historia de la educación, con la dimensión sanitaria y asistencial, vinculada a los cuidados médicos, en nuestras Islas en la época contemporánea. El alumnado matriculado y que cumpla con las normas académicas establecidas obtendrá al término del trabajo 2 créditos (20 horas lectivas).

Igualmente, el elenco de profesores que impartirán ponencias durante los cinco días que durará este curso da un alto valor de rigor científico e histórico a esta actividad docente propuesta por la UIMP y el ISTIC. Entre algunos de los nombres a relacionar, se puede destacar: Miguel Ángel Navarro, Profesor de Historia del Iglesia en el ISTIC; Juan María Laboa, Catedrático Emérito de Historia de la Universidad Pontificia de Comillas; Pedro Bonoso; Profesor Titular del Departamento de Historia de la ULL; Antonio Macías, Catedrático de Historia de la Economía de la ULL; Fidel González; Catedrático de Historia de la Iglesia Contemporánea en la Universidad Gregoriana de Roma; Juan Pedro Rivero, Profesor de Historia de la Teología en el ISTIC; María del Carmen Sevilla, Profesora del Historia del Derecho de la ULL; Ruymán Hernández, pProfesor de Historia de la Iglesia, en el ISTIC de Gran Canaria, entre otros.

Información sobre la matrícula en 922252540, Secretaría del ISTIC, o en secretariacet@cettenerife.org

El colofón bioético de las XVII Jornadas de Ética y Política: "Analizar lo inanalizable a través de la hermenéutica y la deliberación"

Cartel del filme. 
Este miércoles, la última sesión de las XVII Jornadas de Ética y Política en el ISTIC, no podía decrecer en interés. Fue todo lo contrario. El Salón Actos casi no dejaba un asiento libre y el silencio se hacía presente. Era el momento en el que Tomás Domingo Moratalla, el ponente y profesor de Filosofía Moral de la Complutense, presentaba cuál iba a ser el proceder en su clase de esta tarde: "Visionaremos en esta primera hora y media la película Wit que luego analizaremos desde un punto de vista bioético a través del método del doctor Diego Gracia". 

Quien lea esta crónica no creerá lo que expondré a continuación, porque había que estar presente en la sala para dar fe de ello, pero ocurrió así: no se movió ni una hoja, de papel claro, ni se escuchaba una voz, mentira, de vez en cuando algún insulto por lo bajo sobre la actitud, sobre todo, del equipo médico-sanitario que atendía a la protagonista, Vivian Vering, una dura y fría profesora universitaria de poesía especializada en los difíciles sonetos de John Donne, que en una visita al ginecólogo le es diagnosticado un mortífero cáncer ovárico en la mayor fase de crecimiento. Accederá a someterse a un salvaje tratamiento experimental y será testigo directo del sentirse un elemento a observar y hallarse en la más auténtica soledad a la que la lleva su enfermedad.


Para muchos, se convirtió en todo un hándicap, a las 20:30, el salir de la sala mostrando un rostro normal, una sola brisa de alegría en el rostro. Las caras de quienes aprovechaban el momento de descanso de 15 minutos para salir de la sala lo decían todo: estábamos ante la realidad, ante la dureza de un mundo donde lo humano queda en segundo lugar, o a veces no se sabe en qué posición, ante la ciencia, ante el hecho.

Y el profesor Tomás Domingo Moratalla, a las 20:45, nos reponía las fuerzas con un nuevo momento de explicación para actuar por fin y poner "El método en práctica: una propuesta cinematográfica", que nos estaba llevando ahora a reconfortarnos "Construyendo una bioética cinematográfica. Ética y ciudadanía: nuevas sensibilidades" -títulos de las ponencias de esa tarde que desarrolló este especialista-.

Método deliberativo

Esta película, de la que ofrecemos arriba un enlace con algunas escenas, nos muestra el método deliberativo. Se dan dos extremos el de la ciencia y el de la vida, y ante ello el método deliberativo nos aporta un término intermedio. Es decir, optar por que la verdad-ciencia no puede hacerse nunca a expensas de la persona. O lo que es lo mismo concienciarse de la importancia de desarrollar lo dos valores a la vez, entrar en el diálogo, la interdisciplinariedad. Ante todo, aplicar la IMAGINACIÓN.

Imaginación a la que nos podemos trasladar para sentir lo que pasaba en ese momento por la  cabeza de la protagonista del filme, la doctora, Vivian Vering, cuando recordaba su poesía repetitiva, un fúnebre soneto de John Donne: 


X

Muerte no seas soberbia porque tú no eres así,

aunque algunos te han llamado temible y poderosa,

puesto que, aquellos a quienes tú piensas has derrocado,

no mueren, pobre muerte, ni siquiera puedes tú matarme.

Del descanso y del sueño, que solo tus imágenes son

—gran placer— entonces de ti, mucho más debe fluir,
y tarde o temprano nuestros mejores hombres van contigo,
los restos de sus huesos, y la salvación de sus almas.
Tú eres esclava del Destino, Azar, reyes y hombres desesperados,
y con veneno, crueldad y enfermedad moras,
y fetiches o encantos también pueden hacernos dormir,
y mejor aun tu caricia; ¿por qué presumes, entonces?
Pasado un corto sueño, despertamos a la eternidad,
y la muerte ya nunca será; muerte, tú morirás.

de Poemas Divinos
John Donne (Londres, c.1572-1631)
Versión de Silvia Camerotto

Imagen de la clausura. FOTO: Esteban Glez.
La bioética en el fondo es IMAGINACIÓN SOCIAL. Son ideas, que se trasladan al ámbito intelectual-teórico, pero también lo hacen a las creecias, a lo vital, lo emotivo, lo narrativo. Y eso es, se trata de unir las ideas con lo narrativo, lo emotivo, la creencias. Si excluimos lo narrativo, estamos perdiendo lo bioético. No sólo consiste en desarrollar el discurso, sino de buscar elementos narrativos. En el fondo, jugar con la imaginación social, con la HERMENÉUTICA, pensar ahí donde la vida se está expresando. Este método además se ve refrendado por la propia UNESCO, quien invita a la "Educación de la Bioética", (acudir al enlace anterior que es sumamente interesante) y sobre todo subraya lo que ellos denominan "las competencias pluridisciplinares". 

Acudiendo nuevamente a una de las enseñanzas del profesor Moratalla: "La bioética no enseña juicios, sino a juzgar". Se trata del noble modelo del ágora griega, practicado por Aristóteles. O lo que es lo mismo, la bioética puede ser llevada a su verdadera finalidad, la de llevar a cabo la bioética en nuestra propia vida, en nuestras acciones cotidianas.

Modelos de Transmisión, hacia lo deliberativo

Moratalla desarrolló igualmente lo dos posibles modelos de transmisión existente, el denominado "catequético", y el "liberal". En su caso el catequético está determinado para aquella transmisión efectuada desde el púlpito. Ej. Yo soy profesor y mi requerimiento es que el alumno sea dócil a mi docencia. Se trata del modelo de la verdad única.

Por otro lado, se encuentra el denominado "liberal", admitir la pluralidad, pero desde el todo vale. Sin embargo, el profesor Moratalla invita a apuntar al modelo HERMENÉUTICO, que sería el intermedio, el que bebe de las dos fuentes, la catequética y la liberal. Se trata nuevamente de lo deliberativo.

Tipos de ciudadanía: una ciudadanía deliberativa y una educación para la autonomía

Nos movemos en tres tipos de ciudadanía: la liberal, la republicana y la deliberativa. En el caso de la liberal, hablamos de la prioridad del individuo sobre la comunidad. Moratalla halla en el largometraje "Sólo ante el peligro", un ejemplo para reflexionar sobre tipo de individuo. 

También caracteriza a la ciudadanía republicana, a la que define como aquella que prioriza la comunidad ante el individuo, y ve en "Uno de los nuestros", una posibilidad cineasta para pensar en este modelo de individuo.

Finalmente, en la ciudadanía deliberativa es donde él considera, hecho que demostró, la posibilidad de conjugar las dos ciudadanías anteriores y ofertar una ciudadanía suficiente para la sociedad actual, donde la razón -el hecho único- ha perdido la batalla. Se trata de sumar responsabilidad más participación, liberal más republicano, y dar un nuevo elemento que ya está en boga el ciudadano deliberativo. Se trata de una ciudadanía más complicada, pero en lo complicado en este caso está nuevamente la solución al problema actual donde se mira en exceso a la ciencia, a los hechos, y no se atiende a la deliberación, a lo discursivo.

En fin, Moralla cerró acertadamente estas XVII Jornadas, regadas de un sinfín de cine y bioética, de deliberación, y lo hizo con una pregunta, que como siempre nos hace reflexionar: ¿Cómo enseñar a juzgar desde la deliberación? Y su respuesta es "con una Educación para la Autonomía". 

Aquí dejamos tres largos que nos ofreció Moratalla para eso, deliberar desde la bioética y seguir reflexionando para nuestra vida: "Sin miedo a la vida"; "La clase" y "Diario de la calle".

Y es que ha quedado demostrado que "la Bioética hoy debe ser un nuevo paradigma para formar a la sociedad", empezando por nosotros, claro.

Os esperamos ver el día 12 en la próxima cita del ISTIC: "La labor social de la Iglesia en Canarias: ss. XVIII-XX". Se trata de un curso del ISTIC y la UIMP, que ofertan dos créditos para los alumnos asistentes. Seguro que allí nos veremos.

Por Domingo J. Jorge, responsable de Comunicación del ISTIC


miércoles, 29 de febrero de 2012

Segunda sesión y más Bioética: El salón del ISTIC se convirtió en un cine-laboratorio y comité de ética

El Salón de Actos del ISTIC, un verdadero Comité de Ética.
Este martes como había prometido el día anterior el profesor Tomás Domingo Moratalla, el Salón de Actos del Intituto Superior de Teología se convirtió en un cine-laboratorio y, casi, en un comité ético. Este especialista en Filosofía Moral y Bioética siguió profundizando durante este segunda sesión en "El método de la bioética: la deliberación", con lo que inició su primera ponencia vespertina, y más tarde pasó al caso práctico con "Deliberación y narración. El cine como laboratorio de los conflictos bioéticos".

Y es que la Bioética está dando mucho de sí en el ISTIC, en estas de XVII Jornadas de Ética y Política, organizadas conjuntamente con la ULL. El desarrollo de Moratalla en torno al método del doctor Diego Gracia está atrayendo no sólo a la toma de apuntes y recopilación de material, por parte del alumnado, sino también ha conseguido que sus sesiones se conviertan en un verdadero laboratorio de trabajo y en un Comité de Ética, algo que atrae de manera sorprendente a la participación directa del público asistente.

Desde Aristóteles

Con la llegada de la tarde, el alumnado volvió a tomar asiento en el Salón de Actos del ISTIC y Moratalla sorprendió nuevamente con su búsqueda del método para la bioética. Se trasladó a la historia de la Filosofía, y quienes acuden diariamente a las clases de Ciencias Religiosas se maravillaron, pues refrescaron en un excelente resumen de media hora lo aprendido en Historia de la Filosofía. Tomás Domingo se trasladó a la filosofía clásica y en ella describió los verdaderos orígenes de la bioética, en el pasado grecoromano. "En ese momento la ética buscó reglas, normas para saber a qué atenerse, del orden geométrico al ético. Y la historia de la filosofía ha seguido dando pruebas de ello. Lo hemos visto con Platón, los estoicos, Kant, han tratado siempre de buscar leyes universales". Sin embargo, hay dos cuestiones que anotar una es que este método ha fallado en nuestro mundo occidental, y la otra es que las cuestiones humanas son distintas a las del orden matemático.

En esta línea, Moratalla rescató el método que se considera ideal para Bioética, la deliberación, se trata de un método de la racionalidad práctica y además no eludió el que también este método nace en el pasado, entre los clásicos. El método de aristóteles, que ya era la DELIBERACIÓN, buscaba la racionalidad práctica. Este método se da en situaciones de incertidumbre. 

Aristóteles se refería a qué lógica emplear: la apodíctica, que no es deliberativa; o la dialéctica, que parte y trabaja con premisas, se basa en el intercambio de opiniones, en el diálogo. Es decir, la apodíctica, tendente a la deducción, lo teórico; o la dialéctica, hacia la deliberación, lo práctico. "Nosotros, igual que Aristóteles, tendemos al método del ámbito de la deliberación y del ámbito socrático. Sócrates", señala Moratalla, "será el antecedente. El fin del método socrático, el fin último es el descubrir los límites de la sabiduría: LA IRONÍA". Y en ese momento, nos hizo nuevamente reflexionar, trasladándonos a la premisa universal de Sócrates: "SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA".

DELIBERACIÓN

Así, Moratalla volvió a definir la DELIBERACIÓN, recuperando el pasado clásico: "Es un modo de conocimiento práctico, usa argumentos dialécticos y no busca decisiones verdaderas, sino la decisión prudente, la verdad correspondiendo a los asuntos humanos es la prudencia".

Pero, ¿por qué ahora traemos la deliberación de Aristóteles? Porque la razón en occidente ha caído en crisis, ha terminado en un callejón sin salida, que ya se inició en el siglo XX y se ha radicalizado aún más en el siglo XXI. Los filósofos y los pensadores de estas últimas décadas se han dado cuenta de que hay que recuperar el modelo de Aristóteles y descartar el de Platón. "No se trata de demostrar -ciencia-, sino de mostrar. La deliberación como forma de pensar", recuerda Moratalla.

¿Qué supone la deliberación?

Es intelectual, pero también emocional. Es caer en la cuenta de que el otro también tiene algo que decirme -y en este instante Moratalla nos volvió a sacar a flote el momento de reflexión-. Asumir la incertidumbre, la complejidad de la vida. 

La deliberación no se da de forma natural, sino es moral, se aprende. Es un proceso de aprendizaje. Se trata de una experiencia moral. De sentir que no se pude hacer cualquier cosa. De una experiencia de límites, en fin: "NO TODO VALE", anota Moratalla. Así logramos que nos sintamos responsables de algo. "Todo ser humano hace juicios morales es un pedirse cuentas a sí mismo. Es una experiencia universal, y habrá que dar razón de ellas de formal individual". El profesor intenta sintetizar en que "somos seres morales y no nos queda más que elegir".

También se refirió a que toda EXPERIENCIA MORAL "tiene un momento formal y un momento material. 

Así, el objetivo de la bioética es tomar las mejores decisiones y para ello hay que tener en cuenta los distintos momentos del acto moral: hechos, valores y deberes.

En este sentido, señaló que "los hechos son el mundo en el que estamos. Es lo que se da de modo directo. Y el gran problema es que muchas veces los problemas éticos sólo se han planteado desde los hechos. Pero también están los valores, a los que podemos entender cómo las estimaciones que hacemos de los hechos. Y cabe recordar que nuestra vida no son sólo hechos, sino también valores". En este punto, aludió Moratalla a una definición filosófica de la cultura: "es el resultado de la transformación de la naturaleza. Convertimos los recursos en posibilidades para la vida".

Es destacable la referencia que hizo este especialista a la pirámide de valores de Maslow -la ofrecemos en la gráfica expuesta al lado-. Y no obvió el que "vivimos envueltos en valores no sólo morales".

Finalmente, se refirió a los deberes. "Somos seres de deberes. En función de los que vivimos, vamos a tener una serie de deberes. El modo de realizar los valores son los deberes". De esta forma, anotó igualmente que "los hechos son datos, los valores estimación, y los deberes son los que más interesan a la ética, es decir, la realización de valores". Para él, lo propio de la ética es realizar todos los valores, no sólo uno y descartar los otros.

Asimismo, aclaró igualmente que "nuestra experiencia del mundo tiene tres dimensiones: la de los hechos, la valorativa y la de los deberes, la práctica. Cuando hablamos de bioética, aplicaremos el método deliberativo en los tres niveles. No podemos quedarnos sólo en uno, o como siempre se ha hecho en los hechos". Hay que reiterar que "los deberes son lo legal; los valores, acogen lo religioso; y los hechos, lo científico".

En fin, como Moratalla acertademente señala, "la bioética no es el terreno del todo vale, no es un hay tan sólo una opinión. No se trata de hablar por hablar. Cuando empleamos el cine para tratar un tema bioético, estamos construyendo una opinión común. SE TRATA DE EVITAR LAS CHARLAS DE CAFÉ".

Y EL COLOFÓN DEL DÍA: El método del Diego Gracia

Se trata del Método de Análisis de los Casos:
1.- Deliberación de los hechos: Presentación del problema.
2.- Deliberación sobre los valores: Identificar los problemas morales.
3.- Deliberación sobre los deberes: Identificar los casos de acción extremos.
4.- Deliberación sobre las responsabilidades finales: Se trata de las pruebas. Tiempo, publicidad, legalidad, y decisión final.

Este martes se analizó un capítulo de Anatomía de Grey, en el que la sala se convirtió en un verdadero Comité Ético, y hoy se volverá a dar este caso, porque hoy nuevamente "la Bioética, se va al cine". Hablaremos mañana algo más sobre Bioética, y la experiencia Bioética desde la visión del doctor Diego Gracia, desde la realidad que nos plasmará esta tarde, Tomás Domingo Moratalla en el ISTIC.

Por Domingo J. Jorge, responsable de Comunicación del ISTIC



DIARIO DE AVISOS Y LA OPINIÓN DE TENERIFE se hacen eco de las XVII Jornadas de Ética y Política

Este miércoles los rotativos tinerfeños DIARIO DE AVISOS y LA OPINIÓN DE TENERIFE se han hecho eco de la celebración de las XVII Jornadas de Ética y Política en el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias, ISTIC. Ambos medios se han referido a este evento en sus páginas de La Laguna.

Sergio de la Rosa, en Canarias Mediodía, RNE, entrevista a Tomás Domingo Moratalla: "El cine es un importante laboratorio para la bioética"

El periodista, Sergio de la Rosa, entrevista a Tomás Domingo Moratalla, en su programa Canarias Mediodía de RNE. El especialista en Filosofía Moral y Bioética, Moratalla, resume, en su participación en el magazine de De la Rosa, los puntos más importantes de las ponencias desarrolladas estos tres días en el ISTIC, durante la celebración de las XVII Jornadas de Ética y Política. Para Tomas Domingo, "el cine es un importante laboratorio para la Bioética", como señaló también durante una de sus intervenciones.




Si quieres seguir esta entrevista, pulsa abajo y ve al minuto 9,40...

Carlos Díaz, responsable del Gabinete de Prensa del Obispado, entrevista a Tomás Domingo Moratalla: "No hemos de creernos con la verdad absoluta"

Tomás Domingo Moratalla, ponente de estas jornadas. FOTO: Esteban Glez.
Este martes, el periodista Carlos Díaz, responsable del Gabinete de Prensa del Obispado de esta Diócesis, entrevistó al ponente de la XVII Jornadas Ética y Política, Tomás Domingo Moratalla, y especialista en Filosofía Moral y Bioética, tema junto al cine de esta edición. En este diálogo a dos, Moratalla destacó la necesidad de la hermenéutica como método ante el análisis bioético, siguiendo la teoría de Diego Gracia, y la importancia de "no creernos con la verdad absoluta". Pincha en el enlace para escuchar la entrevista...

martes, 28 de febrero de 2012

Un primer día, un primer contacto: Tomás Domingo Moratalla entre la Bioética y la responsabilidad


Reportaje fotográfico Esteban González.

Este lunes arrancamos en el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias, ISTIC, con la colaboración de la ULL, las XVII Jornadas de Ética y Política. No se entendería, sobre todo por las generaciones más jóvenes –eminentemente importantes en estos momentos y en todos- el sentido de estas jornadas si no citáramos una frase dicha por el director del ISTIC, Juan Pedro Rivero, en la presentación de estas Jornadas. Ante la presencia en la primera fila del Obispo de la Diócesis, Bernardo Álvarez, que escuchaba detalladamente, recordó Rivero que “estas jornadas nacieron en 1998 ante la necesidad de la reflexión, en el ámbito del Diálogo Fe-Cultura”. Y es que el ISTIC sigue reflexionado y se ha de congratular de que entre los más de 50 matriculados para esta edición, más del 70 por ciento sean rostros jóvenes, y el otro 30 por ciento, personas con un espíritu totalmente joven que quieren acercarse al Salón de Actos del ISTIC para indagar estos tres días sobre “Bioética y cine”, y lo que es más para escuchar los lances aclaratorios sobre la responsabilidad y la bioética que propone el ponente para esta ocasión, la XVII, Tomás Domingo Moratalla.

“Bioética: una ética de la responsabilidad. Un nuevo paradigma para nuevos desafíos”. Este lunes ha sido un primer día o un primer contacto con la Bioética, que ha dejado al aforo reunido en el ISTIC con un gusto a azúcar o miel entre los labios –algo necesario en estos malos tiempos de crisis-. No alegremente, sino con un trasfondo oratorio, Moratalla comenzaba su ponencia de apertura con la búsqueda o propuesta de la definición para bioética y aportaba el que la bioética ofrece métodos de análisis basados en la argumentación y el diálogo interdisciplinar, así como criterios y procedimientos para la toma de decisiones”. Es destacable, en este momento de su exposición, la cita de Potter, “necesitamos un conocimiento sobre el conocimiento”. Concretamente, Potter, bioquímico y oncólogo, ha sido el creador de la Bioética del siglo XX, desde el que se ha visto esta disciplina como una “ciencia de la supervivencia”.

Con un ánimo de seguir reflexionando en esta primera ponencia de Moratalla, el mismo ponente dejó en torno a sus propuestas de definición sobre Bioética una frase en el aire que sigue resonando hoy en el oído de muchos de los asistentes: “Aprender el arte de poder no tener razón”. Esa necesidad de diálogo entre las características que rodean al Bioética, deja de manera clarividente esa premisa en el aire y es que quizás desde ahí tengamos que partir en muchos ámbitos de la ciencia y de todos los espacios que rodean al ser humano: el no creernos con la verdad absoluta. Así, el profesor Moratalla nos destacaba que existen una serie de actitudes inadecuadas respecto a la Bioética: “El simplismo, el absolutismo y el relativismo”. Y es que ella, la Bioética, defiende ante todo “la complejidad”.

Igualmente, los temas de la Bioética nos llevan hacia la “Bioética Clínica” y la “Bioética Medioambiental”, ambas tan actuales hoy: la relación sanitario-paciente; los problemas del principio y final de la vida; la investigación biomédica; los animales, la atmósfera, la clonación, etcétera.

En este senido, tambien Hans Jonas refiriéndose al Principio de Responsabilidad señalaba que quizás en un determinado momento “en el desarrollo científico-tecnológico tengamos que parar”. Ya él en los años 80 de nuestro no tan lejano siglo XX se planteaba “qué mundo le estamos dejando a nuestros hijos”.

En fin, hemos de ver la responsabilidad, desde la visión de Moratalla, una excelente herencia en cierto modo de Paul Ricoeur, E. Levinas, K. O. Apel o el mismo Hans Jonas, como una magnitud de las consecuencias, una idea de la prudencia. La nueva ética, la Bioética, no puede desprenderse y separarse de la realidad del mundo hoy. Hemos de dejar de creernos Dios.

La Bioética se va al cine

Pero la tarde no se cerró sin “Bioética narrativa  y hermenéutica. La bioética se va al cine”. Así tituló Moratalla su segunda ponencia de esta primera tarde dentro de las XVII Jornadas de Ética y Política del ISTIC. Y es que el cine, el laboratorio de trabajo propuesto por el profesor de la Complutense, tiene mucho que decir en el método ofrecido por este especialista. Estamos ante la razón cinematográfica, una narrativa abierta.

De la misma forma, fueron repetidas las referencias a Julián Marías por parte de Moratalla, quien lo define cómo: “el cinéfilo que amaba la filosofía”.

Así, para Moratalla la fundamentación del encuentro de la Bioética y el cine es la HERMENÉUTICA. Se trata de aprender a deliberar a través del cine. Nos ofrece recuperar la imaginación: “Si queremos pensar las cuestiones bioéticas, también hay que pensar en contexto simbólico. Gracias al cine se amplía la experiencia”.

Pero sencillamente, este Filósofo se refiere al maridaje entre cine y Bioética, no desde el clásico uso de la explicación del tema ético primero y luego emplear el recurso del cine como complementario; ni siquiera al de –muy actual- priorizar primero la proyección de una película con temática bioética, y luego pasar a una especie de cineforum. No, la propuesta de Moratalla va más allá y es la de la HERMENÉUTICA, donde se quiere buscar un equilibrio entre el cine y la explicación bioética: es decir, el cine es una ocasión para la reflexión. Seguidamente, se pasó a desarrollar esa mímesis entre cine-bioética y se explicó: la prefiguración (antes de…), la configuración (la propia película); y la refiguración (después de…). Todo ello nos lleva nuevamente a la Bioética Narrativa. Sin embargo, la tarde la cerró volviéndonos a hacer reflexionar esta vez con una frase de Landero: “Perder narración es perder experiencia”. Hoy habrá más y nos meteremos en el laboratorio del CINE desde la Bioética.

Por Domingo J. Jorge, responsable de Comunicación del ISTIC.

DIARIO DE AVISOS informa sobre las "V Jornadas de Formación sobre Matrimonio y Familia"


El abogado José Luis Mederos, ponente. 

DIARIO DE AVISOS ha dedicado este martes en su serie semanal "Persona y familia", dentro de la contraportada de su edición matinal, un reportaje dedicado a las V Jornadas de Formación sobre Matrimonio y Familia", que tendrán lugar en el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias, ISTIC, organizadas por el COF2000, a partir del próximo 5 de marzo. El ponente de dichas Jornadas, José Luis Mederos, adelanta en esta entrevista parte del corazón de sus ponencias: "La crisis también ataca al matrimonio".

José Luis Mederos, abogado especializado en Derecho de Familia: “La crisis también ataca al matrimonio”

Si hay un eslabón de la vida de muchas familias que se ha visto rasgado con la llegada de la crisis, ése ha sido el matrimonio. Sobre esta realidad y la del “Derecho matrimonial y familia” hablará a partir del 5 de marzo, José Luis Mederos Aparicio, abogado especializado en Derecho de Familia. El marco elegido será el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias, ISTIC. 

En estas “V Jornadas de Formación sobre el Matrimonio y la Familia”, organizadas con el Centro de Orientación Familiar, COF2000, el ponente ha elegido su aspecto de trabajo diario, el derecho, y parte de una realidad bien clara que es la de que “la crisis también ha atacado al matrimonio”. Son muchos los casos que llegan al despacho de este letrado buscando una solución al declive en el que se hallan, en bastantes ocasiones provocado por la situación que les rodea. Mederos recuerda que “es evidente que el fracaso matrimonial ha crecido de una manera notable en los últimos tiempos y Canarias ostenta el dudoso honor de estar entre los puestos de cabeza”. Si bien las causas son múltiples, entre ellas destaca como factor importantísimo “el profundo individualismo que caracteriza al pensamiento actual, unido al relativismo. No es menos cierto que la crisis que nos afecta, en su aspecto económico, es un importante elemento alterador de la convivencia matrimonial, promoviendo desacuerdos y discusiones que, en algunos casos, coadyuvan o determinan el fracaso del matrimonio”.

Sin embargo este especialista en Derecho de Familia apunta que al romperse el matrimonio y desestructurarse la familia, se produce una situación que no sólo afecta a los cónyuges sino, “muy principalmente, a los hijos que, en muchas ocasiones, les es muy difícil superar. Por eso es tan importante que, cuando exista un fracaso matrimonial y se acuerde la separación o divorcio o se declare la nulidad, la relación de los ex cónyuges sea amistosa o, por lo menos, correcta, ya que ello influirá decisivamente en los hijos”.

Para Mederos, “se ha intentado dar una respuesta a la nueva situación mediante la creación de los Juzgados de Familia que lejos de ser meros tramitadores de divorcios, tienen entre sus funciones principales la búsqueda de paliar, en lo posible, los efectos de la desestructuración familiar, no sólo con respecto a los cónyuges sino, fundamentalmente, a las responsabilidades u obligaciones y derechos con los hijos, que son la parte más débil”. No obstante, este especialista señala que se debería reforzar la cualidad de bien público de la institución matrimonial, e “intentaría unificar los criterios de las distintas Comunidades Autónomas y Juzgados en la creación de normativas, o interpretación de las mismas”.

DESDE LA PALABRA: La Liturgia y sus libros


*Francisco J. Castro

La Liturgia es obra radical y total de Cristo y al mismo tiempo de la Iglesia, como se denomina por asociación. Cristo es fuente principal de sacramentos, oración y espiritualidad. La Iglesia es cuerpo terrenal y místico por mandato de Cristo.

La Liturgia tiene por finalidad la continuidad de la obra sacerdotal de Jesús, la santificación del hombre, el culto público y la acción sagrada (cfr. Sacrosanctum concilium nº 24, 33, 59, 60 y 122).

Por tanto, dicho lo anterior, pertenece a todo el Pueblo de Dios, por el bautismo, y se realiza mediante “gestos y palabras”, absolutamente indispensable para el creyente que quiera hacer vida de oración, una vida de ofrenda a Dios para el camino de conversión continua y de salvación.

La Liturgia se sustenta primero en las Sagradas Escrituras, luego en la Tradición y en el Magisterio de la Iglesia, a través del culto simbólico y sacramental; mediante signos y la Palabra revelada.

Su particularidad viene dada en la participación de la comunidad y en las actitudes espirituales de los miembros del Pueblo de Dios, y su evolución parte del Antiguo Testamento, mediante un pueblo que se siente elegido por Dios y que establece alianzas, hasta Cristo, que es la Alianza definitiva.

Por lo tanto, el culto está basado en el memorial de la esperanza y en una espiritualidad, desde Cristo, que agrade a Dios. En la sacramentalidad litúrgica es resultante:

-Dios: Es inmanente y trascendente.
-Cristo: Es una verdad ontológica.
-La Iglesia: prolongación en la tierra del Cuerpo del Señor.
-El hombre: Es signo y sacramento de Dios y Cristo.
-El mundo: Viene dada la sacramentalidad por la creación y por los misterios de Dios.

La Liturgia, como sacramento, se realiza mediante signos, que son significantes, y símbolos, que son mediadores. Todo símbolo es signo, no al revés. Se expresan en mitos y ritos, en forma de relatos y lenguaje corporal, respectivamente.

En el Concilio de Trento se determina el “ex opere operator”, es decir, que el sacramento es eficaz por la obra de Cristo y por la acción del Espíritu Santo. La gracia, que es la forma que Dios escoge para hacer partícipe al hombre de su esencia íntima, tiene soberanía e independencia. La gracia restaura al hombre, sana el pecado, transforma la vida. En gracia se está con Dios.

Para el desarrollo de la Liturgia y la oración, la Iglesia ha ido conformando unos libros litúrgicos, con la finalidad de evitar la improvisación, común en la Antigüedad.

A lo largo de la Historia de la Iglesia se ha venido pasando de la tradición oral a la escrita hasta llegar a los libros litúrgicos con que contamos en la actualidad, y se ha conformado en un orden que se denomina Año Litúrgico. Este ciclo está centrado en Cristo y en sus Misterios y comienza en el primer domingo de Adviento.

Bajo el Imperio de Carlomagno se fue dando orden a la vida de la iglesia y a la Liturgia. Aparecieron los “libelli”, libritos de formulación eucológica. Al pasar del rollo al codex surge el Sacramentario, como primer libro que reunía los “libelli”. La fuente más antigua que se conoce es el Sacramentario veronense, de la segunda mitad del siglo VI. Contiene formularios de celebraciones según el calendario civil de la época.

Tras la decadencia del Imperio y el influjo germánico aparecen los “ordines”, que eran auténticos libros de ceremonia. En el siglo XI, las reformas de Gregorio VII dan un nuevo impulso a la Liturgia y se toma mayor conciencia de la importancia de los libros.

Luego, Inocencio III (1198-1216) afronta la reforma de estos textos y los “libros mixtos” vienen a cubrir un vacío en la celebración; un libro para cada miembro de la celebración.

El Concilio de Trento da otro paso importante, con el Breviarium romanum (1568) y el Missale romanum (1570).

En el Barroco hay una decadencia espiritual, pero los fieles cuentan con libros de oración, y en la Ilustración se intenta una nueva reforma.

Hay que esperar al siglo XIX y sobre todo al XX, a partir de Pío X y el Concilio Vaticano II, para disponer de una praxis litúrgica muy completa y ordenada.
Fueron conformándose el Sacramentario, el Leccionario, el Antifonario, libros mixtos o plenarios, el Pontifical, el Misal, los rituales, el Breviario, Misal Romano y Liturgia de las Horas.

Para la lectura diaria de los fieles disponemos hoy del Diurnal, que viene ordenado según los momentos del Año Litúrgico.

Estamos en Cuaresma y es necesario un conocimiento preciso del significado del sacramento de la Liturgia, y valorar el esfuerzo que ha hecho la Iglesia en ordenar las celebraciones comunitarias y personal, centradas en la vida de Cristo y en la esperanza terrenal y escatológica. No hay que olvidar que la Iglesia y los fieles estamos guiados por el Espíritu Santo, y Dios en Cristo habla a través de estas palabras y los gestos de la celebración.

Por último, hay que insistir en la orientación y en la formación, y aparte de la guía espiritual que podamos encontrar en las parroquias, la enseñanza dogmática la centraremos en el Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (ISTIC). Desde luego, la Liturgia está entre las materias que todo creyente o estudiante de Teología –Ciencias Religiosas- deben tenerla con una clarificación evidente.

*Periodista. Estudiante en Tesina de Licenciatura en Ciencias Religiosas